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viernes, 19 de abril de 2013

Palabras de un luchador


"Los sueños se cumplen si uno lucha"

Miguel Sarria Fernández, campeón mundial de kickboxing, confiesa su inicio como peleador y las distintas barreras que tuvo que pasar para lograr su sueño.

Miguel Sarria es una persona conversadora. Puede entablar una plática fluida con temas interesantes. Sin embargo, cuando se habla acerca de las artes marciales su rostro cambia y el tono de su voz es más fuerte. Al parecer la importancia por estos deportes de contacto no solo se reflejan en su entrenamiento o en el ring, sino también cuando habla acerca de ello. ‘El Galgo’, apodó que se ganó en Argentina por su rapidez y su contextura delgada, habla acerca él como kickboxer.

¿Quién fue la persona que te enseño a pelear?

Mi padre fue quien me dio conceptos acerca de las artes marciales. Él fue la persona que me metió a practicar Taekwondo. No para dedicarme a éste deporte, sino para formar mi carácter y crear un estilo de vida sana.

¿Tuviste todo el apoyo de él?

Sí. Mi padre fue el que me introdujo en el mundo de las artes marciales, pero él nunca lo hizo con una intención de convertirme en deportista profesional. Cuando decidí dedicarme al Taekwondo -13 años de edad- no tomo mi decisión de una buena manera. Sin embargo, después entendió y ahora me acompaña a todas mis peleas desde la esquina del ring.

En tus peleas tu padre se encuentra en una esquina, ¿A qué se debe eso?

Él ahora siempre se ubica en mi esquina. Antes no era así, solo miraba como un aficionado más, era uno de mis principales hinchas. Sin embargo, decidió ser un miembro más en el cuerpo técnico. Mi padre me ayuda a mentalizarme antes de la pelea, me indica como debo hacerlo mentalmente y muchas cosas más. Su profesión como psiquiatra me ayuda mucho a desarrollar la parte psicológica del kickboxing.

¿Desde muy pequeño te gustaban las peleas?
Nunca tuve pensado pelear, mucho menos competir. Sin embargo, cuando empecé a hacerlo me gusto ganar. Ahora no me considero un peleador, sino un atleta que pelea. El kickboxing es mi profesión.

Empezaste practicando Taekwondo, ¿Por qué decidiste cambiarlo por el kickboxing?

Yo empecé a competir a los trece años en Taekwondo y lo hice hasta los veinte. Estuve en la selección juvenil y de mayores. Sin embargo, después de varios años sentía que necesitaba algo más duro, más real y me incline hacía el kickboxing. Empecé a practicarlo a los 19 años como amateur –un año después deje el Taekwondo- y tres años después me volví profesional.

¿También estuviste practicando Muay Thai?

Sí. Estuve practicando bastante tiempo este deporte de contacto. He logrado competir en distinto países y logré algunos títulos. Llegue a ser campeón sudamericano en éste deporte. Sin embargo, me gusta más el kickboxing. Me parece que es un deporte de contacto más franco y con mayor dureza que las otras que practiqué.

¿Por qué decidiste practicar artes marciales?

Yo empecé por mi padre, el me inculcó las artes marciales como una forma de vida. Además esto es algo que formó mis valores y reforzó los de la casa. En realidad yo nunca pensé en dedicarme al kickboxing, mucho menos pensé en llegar a ser campeón mundial.

¿Te consideras una persona sensible?

Por supuesto que sí. Esto del kickboxing es el arte de pelear con el corazón usando los puños. Solo alguien que tiene un gran corazón puede lograr triunfos en éste deporte. El kickboxing no es un deporte mecánico, por el contrario es muy sentimental.

¿Para pelear hay que ser inteligente?

Para todo en este mundo hay que ser inteligente. El kickboxing es como el ajedrez: un juego de estrategia. Muchas veces no es necesario hacer muchos golpes, solo basta con lo necesario y ganas. Muchos piensan que al subir al ring tienes que tirar todo lo que tienes, pero eso no te afirma que ganarás. El kickboxer tiene que manejar sus tiempos, su aire y su espacio.

¿La meta que te trazaste en un momento de tu carrera fue ser campeón mundial?

Todo empezó como un sueño, en un momento era algo inalcanzable. Luego decidí dejar todo por cumplirlo. Empecé a crear metas cortas como: campeón nacional, afianzándome con los títulos que lograba acá; luego campeón internacional, campeón sudamericano y así buscando títulos internacionales más grandes hasta encontrar el título del mundo. Si mi primera meta hubiera sido ser campeón mundial me hubiese desanimado. Lo mejor que hice fue trabajar con metas cortas. 

¿Por quién realizas las metas cortas?

En realidad siempre soñé con lograr algo grande. Mi padre es una persona muy culta, estudiosa, un profesional a carta cabal en lo que es medicina. Yo estudié periodismo y trabajé en varios diarios. Sin embargo, yo quería demostrarme a mi mismo que podía lograr mis sueños. Si uno ama realmente algo y se dedica lo puede lograr. Además las última metas que me he trazado son por mi hijo, quien es mi motivación. Todo lo hago por él para que entienda que los sueños se cumplen si uno lucha.

¿Dejaste de practicar el deporte en algún momento?

Deje dos años el kickboxing cuando nació mi hijo, dos años sin pelear. Esto fue finales de 2005 cuando competí en una velada de Fox Sports y la cual gané. Fue mi última pelea porque decidí retirarme. La razón por la cual me aleje fue el aspecto económico. Las peleas no me generaba el dinero suficiente para mantener a mi hijo y a mi mismo. Así que decidí trabajar como periodista. Sin embargo, volví en los últimos meses del 2007. Increíblemente retorné y empecé a pelear en todas las competencias que se me presentaban. Empecé a ganar y así fui volviendo a encontrar mi nivel más alto. A veces me pongo a pensar en cómo pude dejar el kickboxing y ahora estar así (como campeón mundial).

Se conoce que en nuestro país no existe un gran apoyo económico para desarrollar los deportes de contacto ¿Quién o quiénes te apoyaron?

Cuando decidí dedicarme al kickboxing no tenía ningún sustento, trabaja enseñando en academias y de eso vivía. Sin embargo, ahora si tengo la suerte de tener muchos auspicios. La persona que siempre esta apoyándome es José Gordillo, alcalde de Breña. Él me dio la oportunidad de dedicarme solo al deporte, de creer en un proyecto a futuro y lograr un campeonato del mundo. José decidió invertir antes de que lograra el título mundial, no después como muchos lo hacen. Además, gracias a él he podido conseguir a otras empresas auspiciadoras.

¿En qué momento de tú carrera te diste cuenta de que podías ser campeón mundial?

Fue cuando me dieron la oportunidad de pelear el título sudamericano del consejo mundial que se realizó en Perú. En ese año (2011) gané la competencia. El título fue importante para mí porque tenía una posibilidad remota de lograrlo. Era muy distante el hecho de lograr un título mundial; sin embargo, me dedique por hacerlo y lo conseguí. 


Por Diego Ortiz 

Despedida con triunfo


Sporting Cristal venció a Palmeiras por la mínima diferencia en el Grupo 2 de la Copa Libertadores 2013. Los Celestes se despidieron del torneo internacional con 8 puntos, a uno de los dos clasificados.


                                          La celebración del gol de Irvén Ávila con Calcaterra. 

El último campeón peruano jugó su último partido por honor en la Copa Libertadores. Lo que buscaba era despedirse de una manera aceptable, manteniendo el invicto de local y lo lograron.  El rival de turno, Palmeiras, fue superado claramente por una avalancha celeste que gracias a las velocidad de sus jugadores dañaban la defensa y el arco ‘Verdao’.

Los celestes propusieron más juego que los brasileños, quienes solo intentaban llegar al gol mediante sus rápidos contragolpes. Los volantes, Carlos Lobatón y Jorge Cazulo, se mostraron activos durante todo el partido; mientras que Junior Ross e Irvén Ávila se desprendieron rápidamente de sus marcas para generar constantes peligros en el arco brasileño.

Los ataques cerveceros eran de temer, aunque ninguno terminaba en gol. El arquero Fernando Prass estuvo presente para atajar cada remate y así poder mantener el cero. Sin embargo, en el minuto 50, Ávila desbordó por la banda izquierda, engancho hacía el medio y desde larga distancia remató el balón colocándolo en el ángulo superior derecho del arquero brasileño. El goleador del equipo celeste se  presentó con un verdadero golazo. Ahora, terminado el sueño de la Copa Libertadores, los dirigidos por Roberto Mosquera solo se enfocaran por lograr el bicampeonato en el descentralizado 2013.

Por otro lado, Palmeiras a pesar de perder pudo coronarse como líder del grupo, dejando en la segunda posición a Tigre. 


Por Luis Alberto Acuña